Rincón otaku / Anime para recordar, más que dibujos, emociones

EL ANIME: DE TABÚ A FENÓMENO MUNDIAL
Desde hace algún tiempo, el anime se está haciendo más conocido gracias a internet y redes sociales, donde encuentras contenido o adaptaciones al live action como One Piece.
Pero hubo un tiempo en el que tenías casi que esconder tu afición, ya que para el resto de la gente solo eran “dibujitos” japoneses. Yo crecí viendo Saint Seiya, Dragon Ball, Sailor Moon y muchos otros de principios de los años 90. Viví el boom de Pokémon, de Digimon, de Death Note, etc.
Mil y una veces me llamaron friki, no solo en el entorno de amistades, sino también en el ámbito familiar, a lo que yo siempre respondí con la misma frase: “orgulloso de serlo”. He disfrutado, he reído y he llorado lo innombrable, no solo de tristeza sino también de felicidad. El anime ha formado, y forma parte de mi vida.
Pero… ¿cómo lo ve el resto del mundo? Para muchos siguen siendo unos simples dibujos extranjeros, para otros es una moda y para otros es un modo de vida. Sin embargo, ahora todo el mundo sabe lo que es el anime.
Y esto es lo que está haciendo que la sociedad empiece a cambiar: que ser friki ya no sea un insulto, sino un tipo de vida; que la gente se disfrace de sus personajes favoritos y el resto del mundo les haga fotos, no para burlarse, sino por admiración. Que haya historias que se están teniendo que adaptar al cine, al live action e incluso al mundo del teatro para llegar a todos los rincones del mundo. Que haya eventos de anime y manga por todo el mundo, lugares como cafeterías o restaurantes temáticos, coleccionismo de figuras, cartas, videojuegos…
Esto ya no es una simple moda: es una realidad que ya ha llegado a todos los lugares del mundo para quedarse.
Tal es el éxito de este entretenimiento que existen miles de animes con prácticamente todas las temáticas y géneros posibles. Más orientados a los niños, a las niñas, a la juventud, a los adultos, a los que buscan un romance, miedo o una simple aventura en otro mundo. Da igual lo que te guste: actualmente hay un anime para ti.
Para ver la diferencia que hay con el paso del tiempo tenemos el claro ejemplo de que antiguamente, si querías ver un capítulo subtitulado al castellano o latino, tenías que esperar días y buscar en páginas de dudosa legalidad. Sin embargo, actualmente lo tienes en varias plataformas casi al mismo tiempo que su salida en su país de origen. Porque el anime ahora no solo viene de Japón, sino que hay muchas series de animación —que muchos pueden llegar a considerar dentro del género del anime— inspiradas por el estilo y calidad que provienen de países como China o Corea.
En los años 2000 surgieron tres animes a los que los amantes de este mundillo consideran los reyes: One Piece, Naruto y Bleach, aunque mucha gente considera que Dragon Ball debería poseer el título también.
One Piece se ha convertido en fenómeno mundial en Netflix desde hace unos años, cuando sacó el live action en 2023, llegando a romper varios récords y podría romper muchos más, ya que según algunos productores está pensado que continúe por muchas más temporadas.
Otras obras buscan llegar a nuestro corazón y conseguir que empaticemos con temas como la salud mental, la discapacidad, la pérdida o el esfuerzo de superación.
Películas como A Silent Voice nos hablan del bullying que sufre una chica con sordera y cómo la persona que le hizo la vida imposible en el colegio la acaba ayudando en el futuro. Una serie que actualmente está en emisión y que trata otro tema de discapacidad y superación es Love Unseen Beneath the Clear Night Sky, donde una universitaria con ceguera lucha por ser una más en la sociedad.
Otra película que se ha convertido en fenómeno mundial es Your Name, que llegó a ser la más taquillera en 2016 y que ha provocado que multitud de personas acudan a Japón a hacerse una foto en las famosas escaleras que aparecen al final de la película. Aunque actualmente el top de la taquilla lo posee El Castillo Infinito, la primera película de la trilogía que pretende dar final al anime Kimetsu no Yaiba, también conocido como Demon Slayer, que ha llegado a superar los 790 millones de dólares, convirtiéndola en la película más taquillera de la historia del anime. Y es que si hace 20 años hubiera dicho que una película de anime podría competir de tú a tú con las más grandes superproducciones de Hollywood, me hubieran encerrado en un hospital con una camisa de fuerza.
El crecimiento del anime también ha impulsado el manga, que ya ocupa estanterías enteras en librerías públicas y grandes almacenes, pero sobre todo en nuestras casas. Al igual que pasa con el anime, el manga se publica ya en multitud de idiomas y al mismo ritmo que en Japón, acercando muchas historias a miles de lectores habituales.
De verdad creo que el anime aún es un mundo en constante crecimiento, que puede seguir mejorando sus historias y algunos de sus métodos, pero lo que es una realidad es que ya no es una moda pasajera, que todo el mundo sabe lo que es el anime y que cada día tiene más seguidores en todos los lugares del mundo. O puede que realmente el anime no haya cambiado con el paso del tiempo y los que hayamos cambiado seamos nosotros, que ya no nos escondemos ni tenemos miedo de hablar sobre este tema, ni de decir abiertamente lo que nos gusta.
Espero que vosotros, que habéis llegado al final de este artículo, tengáis ahora un poco más de curiosidad por este mundo tan maravilloso y le deis una oportunidad.


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